Estudios de Lanbide confirman que la ocupación de las personas egresadas de Formación Profesional y universidad se mantienen entre los niveles más altos en más de una década

Fecha de publicación: 

Lanbide.

Publicados estudios sobre incorporación a la vida laboral de personas egresadas de Formación Profesional en 2024 y de la universidad en 2022 y datos sobre personas que han obtenido un Certificado de Profesionalidad en 2024, a partir de encuestas realizadas durante el último trimestre de 2025

Un año después de concluir sus estudios, en octubre de 2025, el 85% de las 12.726 personas egresadas de Formación Profesional estaban ocupadas, y el 62% de esos empleos eran estables. Siete de cada diez (74%) se encontraban en un empleo relacionado con sus estudios y el 58% tenían un contrato indefinido.

En el caso de quienes habían finalizado estudios universitarios, tres años después de egresar, el 92% de las 8.595 personas que concluyeron sus carreras en 2022 se encontraban ocupadas. Por campos de conocimiento, estaban ocupadas el 96% de quienes se habían formado en campos técnicos, el 95% en salud, el 94% en Ciencias Económico-jurídicas, el 90% en Ciencias Experimentales, el 88% en Humanidades y el 87% en Ciencias Sociales. El 78% trabajaban en puestos relacionados con las áreas de estudio.

De las personas ocupadas con estudios universitarios, el 62% lo estaban en empleos estables —con una brecha significativa entre hombres (71%) y mujeres (56%)—, principalmente las egresadas de áreas técnicas (85%) y económico-jurídicas (83%).

Entre quienes obtuvieron un Certificado de Profesionalidad, el 70% estaban ocupados un año después hacerse con él (71% de mujeres y 69% de hombres): en el campo de la Industria el 73%, en Administración el 65%, en Servicios Gestión y Comercio el 71%, en Salud el 82% y en otras industrias el 66%. Seis de cada diez realizaban una actividad relacionada con sus estudios y el 59% tenían un empleo estable. El 23% empezó a trabajar gracias a las prácticas.

Evolución positiva

En la última década, las cifras reflejan una mejora de la situación. En 2016, las tasas de ocupación de personas con estudios universitarios eran del 82% (diez puntos porcentuales más bajas) y en quienes habían cursado Formación Profesional, del 72% (13 puntos porcentuales por debajo). En lo que concierne a los Certificados de Profesionalidad, desde 2018, únicamente en 2023 la tasa de ocupación de quienes lo habían obtenido un año antes fue mayor que la actual, cuando alcanzó el 74%.

Sobre esta evolución, Francisco Pedraza, director general de Lanbide-Servicio Público Vasco de Empleo, señala: “Los datos nos demuestran que está habiendo una sincronización entre el sistema educativo y las necesidades del tejido empresarial de Euskadi. En todo caso, los profundos cambios que estamos viviendo y prevemos vivir en los próximos años nos apremian a dar respuestas diligentes a las demandas del mercado laboral y de la sociedad en su conjunto para garantizar una Euskadi cohesionada”.

Calidad del empleo

Según los estudios de Lanbide, realizan jornada reducida una de cada cuatro personas (25%) egresadas de estudios de Formación Profesional, una de cada cinco (19%) con título universitario y un tercio (33%) de quienes obtuvieron un Certificado de Profesionalidad. La brecha de género en este ámbito es muy considerable: en el primer grupo son el 18% de los hombres y el 37% mujeres; en el segundo, el 14% de ellos y el 24% de ellas, y en el tercero, el 20% de los hombres y el 44% de las mujeres.

En los contratos a tiempo parcial, el salario neto mensual (a 14 pagas) es de 1.067 € en el grupo de personas universitarias, de 770 € en el de Formación Profesional y de 737 € para quienes recibieron un Certificado de Profesionalidad; cuando se trata de jornada completa, los salarios suben hasta los 1.879 €, los 1.485 € y los 1.316 €, respectivamente.

“Debemos continuar avanzando en la distribución de las responsabilidades del cuidado y del trabajo doméstico no remunerados para posibilitar una reducción de estas brechas de género en las jornadas. Si bien las jornadas a tiempo parcial pueden favorecer la conciliación de la vida laboral y personal, para las mujeres son una limitación para sus carreras profesionales. La parcialidad que no debe recaer necesariamente sobre ellas y debe repartirse equitativamente con los hombres”, apuntó Pedraza al respecto.

Entre quienes tienen estudios universitarios, por campos de conocimiento y en jornada completa, los salarios más altos se registran en las áreas de Salud (2.018 €) y Técnicas (2.006 €), mientras que los más bajos encuentran en Ciencias Experimentales (1.701 €) y Ciencias Sociales (1.765 €). Los sueldos más altos entre las personas que obtuvieron un Certificado de Profesionalidad se dieron en el área de la Salud (1.618 €) y los más bajos, en otras industrias (1.229 €).

Perfil de las personas egresadas

Si bien en la Formación Profesional los hombres constituyen cerca del 62% de las personas egresadas, la representación de las mujeres continúa teniendo mayor peso en las carreras universitarias, donde alcanzan un 59%.

En Formación Profesional, 8 de cada diez finalizan sus estudios en los ámbitos de Industria (35,2%), Servicios (30,8%) y Salud (14,1%). Precisamente Industria y Salud son las dos áreas con mayor masculinización y feminización, respectivamente: en la primera, 9 de cada diez son hombres y en la segunda, cerca de ocho de cada diez, mujeres. En cualquier caso, es destacable que entre 2008 y 2024 ha mermado la presencia de mujeres en todas las áreas.

En la misma línea en la universidad también persiste una notable brecha de género. En áreas técnicas los hombres representan aproximadamente el 73% (1.242 frente a 467 mujeres) y, en cambio, en Salud las mujeres alcanzan el 82% (1.034 frente a 231 hombres).

En el caso de las personas que lograron un Certificado de Profesionalidad, el 51% fueron mujeres. Es destacable, además, que el 55% de esas personas eran de nacionalidad no española y el 12% no contaba con permiso de trabajo en el momento de recibir la titulación.

Con respecto a la edad, si bien en Formación Profesional el 62% tiene ente 20 y 29 años, cada vez es mayor la presencia de jóvenes de entre 17 y 19 años de edad, y las personas de más de 30 años suponen cada vez una menor proporción.  En los estudios universitarios, la edad media de finalización de la carrera es de 24 años. En cambio, personas de todas las edades entre los 20 y los 59 años optan por los Certificados de Profesionalidad.

A propósito del euskera, más de la mitad (54%) realizan los estudios de Formación Profesional en los modelos B o D y en la universidad el 44% acredita los niveles de C1 y C2.

Sobre el estudio

Desde el año 2000, Lanbide realiza un seguimiento exhaustivo sobre la incorporación de personas tituladas al mercado laboral, en colaboración con las universidades vascas y centros de formación profesional. Esta operación ofrece una radiografía completa de la empleabilidad y la calidad del empleo generado en Euskadi.

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