Artolazabal: "las rentas de inserción llegan a quienes de verdad las necesitan gracias a una correcta y detallada gestión"

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Lanbide.

  • “Hemos detectado el caso del fraude de los ciudadanos de Pakistán y velamos, con cada vez más herramientas, por la prevención de situaciones similares”
  • Comparecencia en el Parlamento Vasco
  • “Se cuenta con una sistemática de control y seguimiento basada en el intercambio de información con otras entidades a través de servicios de interoperabilidad y la interlocución y colaboración con diferentes agentes”
  • A fecha 28 de febrero, son 59.206 titulares y 106.269 perceptores

La Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal, ha destacado esta mañana que “las rentas de inserción llegan a quienes de verdad las necesitan gracias a una correcta y detallada gestión”. La Sailburu ha comentado que el fraude en la RGI se ha detectado en el 0,9% de los casos y ha pedido que se “deje de generalizar y considerar a todas las personas perceptoras como unas presuntas defraudadoras”.

En una comparecencia parlamentaria para explicar el caso de los ciudadanos pakistaníes que falsificaron identidades y situaciones para cobrar la renta de garantía, Artolazabal ha recordado que la gestión de la RGI “garantiza el cumplimiento de la normativa vigente por parte de 59.206 titulares y 106.269 perceptores, a los que protege a fecha de 28 de febrero. La concesión de la RGI está sujeta al cumplimiento de una serie de requisitos determinados por la normativa y, en caso de concesión, unas obligaciones estipuladas por Ley”.

Junto a Beatriz Artolazabal han acudido al Parlamento Vasco a explicar la gestión de la RGI el viceconsejero de Empleo y Juventud Marcos Muro, y el director general de Lanbide Borja Belandia.

“Es tarea imprescindible de Lanbide verificar el continuo cumplimiento de requisitos y obligaciones de sus beneficiarios. Para ello, se cuenta con una sistemática de control y seguimiento basada, principalmente, en el intercambio de información con otras entidades a través de servicios de interoperabilidad y la interlocución y colaboración con diferentes agentes” ha detallado la Consejera.

Según Artolazabal “el uso de los servicios de interoperabilidad además de ser la base del sistema de control y seguimiento, evita la entrega de documentación para acreditar el cumplimiento de requisitos y obligaciones, con el doble objetivo de facilitar la gestión tanto para Lanbide como para la ciudadanía, y evita y detecta actuaciones fraudulentas”.

“Ante todo, -ha insistido Artolazabal- hay que destacar la importancia que la Renta de Garantía de Ingresos tiene para la cohesión y bienestar de nuestra sociedad. La RGI garantiza la protección a aquellas personas que se encuentran en una situación de precariedad económica y necesidad y, a la vez, supone una herramienta indispensable para su activación, siendo el sostén económico que permite el correcto desarrollo de los procesos de inserción. Nuestro modelo de renta de garantía es uno de los más avanzados en Europa. Es una expresión de la solidaridad que dedica nuestra sociedad y nuestro País para quienes más lo necesitan”.

“Esa solidaridad y apoyo consigue que este País avance y sea más justo. Así se detalla en el Pilar Europeo de los Derechos Sociales. Gracias a estas medidas sociales que aplicamos desde nuestras instituciones, toda nuestra sociedad camina cohesionada y más compactada, reduciendo necesidades y ofreciendo oportunidades; y, así, los objetivos de bienestar, avance económico sostenible y una sociedad más justa estarán más cerca” ha comentado en su intervención parlamentaria.

“De la misma manera que es clara la necesidad de las medidas de apoyo para la inclusión; es igualmente necesario que se desarrollen una serie de medidas de gestión y control que garanticen el correcto funcionamiento del sistema de ayudas. Y, podemos afirmar con convicción, que esas medidas existen y que, por tanto, la Renta de Garantía de Ingresos constituye un sistema con garantías en el control” ha explicado Beatriz Artolazabal.

Gestión

“Es una tarea imprescindible de Lanbide verificar el continuo cumplimiento de dichos requisitos y obligaciones de todos sus beneficiarios. Para ello, se cuenta con una sistemática de control y seguimientobasada, principalmente, en el intercambio de información con otras entidades a través de servicios de interoperabilidad y la interlocución y colaboración con diferentes agentes” ha indicado.

Según Artolazabal “el uso de los servicios de interoperabilidad además de ser la base del sistema de control y seguimiento, evita la entrega de documentación para acreditar el cumplimiento de requisitos y obligaciones, con el doble objetivo de facilitar la gestión tanto para Lanbide como para la ciudadanía, y evita y detecta actuaciones fraudulentas”.

En su explicación la Sailburu ha comentado que “mediante esta sistemática, se establecen diferentes niveles de control, estando el primero de ellos en el momento de la solicitud para el acceso a las prestaciones. De esta manera, las personas gestoras de Lanbide pueden verificar información en tiempo real durante la instrucción del procedimiento de reconocimiento de la prestación. Entre los datos que se pueden verificar están el Padrón de la mayoría de los municipios de Euskadi, datos de identidad de la Policía, datos de prestaciones y/o pensiones, datos fiscales, etc”.

“Dado el carácter mensual del pago de la prestación, el segundo nivel de control establece una verificación mensual previa al pago de la nómina. Este segundo nivel comprende acciones tales como auditorías aleatorias en expedientes, gestión de alertas generadas por el análisis de la información recabada vía servicios de interoperabilidad, y controles como consecuencia del paso del tiempo en situaciones transitorias (UCs especiales, fin de período de estímulos al empleo, fin del complemento monoparental cuando los menores alcanzan la mayoría de edad, etc.)” ha añadido.

Como tercer nivel de control, Artolazabal ha recalcado que “tenemos todas aquellas alertas detectadas gracias a la interlocución y colaboración con las fuerzas de seguridad u otras entidades o agentes (servicios sociales, denuncias de ciudadanos, Diputaciones, etc.). Es la implementación de esta sistemática de control la que permite que Lanbide tenga un alto porcentaje de revisiones de oficio que verifican el cumplimiento de requisitos y obligaciones por parte de los beneficiarios de la prestación. Dichas revisiones se inician bien automáticamente bien manualmente, previa valoración de las personas gestoras de Lanbide”.

Resultados visibles

“Lanbide ha incrementado notablemente el número de revisiones que realiza, pasando de 33.167 revisiones de expediente de RGI en 2012 a 132.106 revisiones en 2017. Casi el 30% (39.500) se realizaron de oficio, es decir, como consecuencia directa de los diferentes procesos de control y seguimiento” ha destacado la Consejera.

Lanbide trabaja en base a sistemas de interoperabilidad que permiten un intercambio ágil de información con otras entidades. “Así, si en el año 2017 en todo el Gobierno Vasco se han registrado 6,7 millones de trasmisiones de datos por interoperabilidad, Lanbide es responsable del 66,5% de esas transmisiones de datos; es decir, Lanbide ha realizado 4,46 millones transmisiones de datos en el pasado año. Todo ello para mejorar sus sistemas de gestión y control” ha comentado.

“En este campo de la interoperabilidad, la evolución también es más que evidente: se ha pasado de 1.054.014 transmisiones de datos dentro del nodo de interoperabilidad del Gobierno Vasco en 2013 a de 6.701.922 transmisiones de datos en 2017. Esta apuesta por la interoperabilidad supone una mayor eficiencia y un ahorro de costes en la tramitación. Además, todo aquello que es interoperable deja de suponer un problema respecto a una posible falsificación” ha recordado Artolazabal.

Formación

“Pero no sólo los sistemas de interoperabilidad son el origen de las revisiones, Lanbide ha hecho un esfuerzo en la formación de su personal para que sea capaz de detectar posibles situaciones fraudulentas. Así, en abril de 2015, Lanbide organizó, en colaboración con la Ertzaintza, un curso de falsedad documental, con el objetivo de preparar a su personal y plantilla en la detección de posibles falsificaciones. Dicho curso abordó, entre otros, las metodologías de verificación, soportes documentales, medidas de seguridad integradas en los soportes, tintas y otras medidas de seguridad” ha recordado la Consejera.

El curso se impartió en los tres Territorios y en el que se formaron un total de 56 personas de forma que quedaran cubiertas todas las oficinas de Lanbide-Servicio Vasco de Empleo.

“Otro de los orígenes de las revisiones de oficio es la colaboración con las distintas fuerzas de seguridad: Policías locales, de forma especial con la Ertzaintza y, también, con la Policía Nacional. Con cada uno de ellos en su ámbito de actuación. De esta manera, se colabora con las Policías Locales para comprobar la veracidad de los datos del Padrón, así como para determinar la residencia efectiva o la composición de las unidades de convivencia. La Ertzaintza colabora con Lanbide en múltiples facetas: verificaciones de residencia, peritación de documentos, investigaciones especializadas, etc” ha explicado Artolazabal.

“Lanbide se encuentra inmerso en un proceso de constante de mejora, también en la sistemática de control. De esta manera, desde el inicio de la actual legislatura, hace un año y casi tres meses, pusimos en marcha, en el departamento y en Lanbide, una iniciativa para la incorporación de nuevas tecnologías que facilitarán la gestión a las personas que trabajan en el servicio y el control de expedientes y solicitudes para evitar irregularidades u otras situaciones extrañas” ha matizado.

Artolazabal ha detallado que “para ello se cuenta con algo tan extendido ya en nuestra sociedad como son los controles biométricos y huella digital ampliamente utilizada ya en áreas deportivas, accesos a empresas, centros clínicos y similares. Por otra parte, cada vez se avanza más en datos interoperabilizados pero la solución no depende tanto de Lanbide sino de las Administraciones que disponen de la información y de la capacidad de ponerlos a disposición de los nodos de interoperabilidad”.